Crear un negocio

“Antes de que el éxito aparezca en la vida de cualquier hombre, es seguro que este se encontrará
con muchas frustraciones temporales, y tal vez con algún fracaso. Cuando la frustración se
adueña del hombre, lo más fácil y lógico que este puede hacer es abandonar.
Eso es lo que la mayoría hace.”  
Napoleón Hill. Piense y Hágase Rico.

Crear un negocio

Robert Kiyosaki nos enseña que, si queremos ser ricos, debemos ser dueños de nuestro propio negocio.

Crear un negocio no es nada fácil, pero tampoco es difícil, ya que lo que se requiere es desearlo y convertirlo en un objetivo, el cual debemos fortalecer con un plan a corto, mediano y largo plazo.

Pero, ¿por qué no es nada fácil? Porque el principal escollo somos nosotros mismos, ya que no creemos que tenemos el potencial para hacerlo y es por ello que nos decimos que “no puedo”, “que no tengo los conocimientos”, “que no tengo dinero”, “que no encuentro socios”, “que no encuentro el oro”, “que soy un fracasado”, etc, etc. Pero lo que también sabemos, pero que no aceptamos, es que todo eso que nos decimos y nos creemos, es que son puras excusas, pues existen los medios para solucionarlos y que tenemos el poder y la capacidad de hacerlo si logramos creer que “yo sí puedo”.

Pero, ¿por qué no es difícil? Porque si otra persona lo ha logrado, “yo también lo puedo lograr”, y sobre esto se puede encontrar cantidad de material relacionado al éxito alcanzado por personas que comenzaron su propio negocio sin dinero y que ahora son un éxito millonario.

Uno de los elementos que rondan nuestra mente, en torno a crear un negocio es, “y si fracaso”. Pero la buena noticia, es que es necesario fracasar para poder aprender a convertirse en un empresario o en emprendedor exitoso.

Napoleón Hill en su libro “Piense y Hágase Rico”, nos cuenta que “una de las causas más comunes del fracaso es el hábito de abandonar cuando uno es presa de una frustración temporal”, pero lo que pasa es que uno se forja grandes expectativas y espera obtener resultados lo más rápido posibles y lograr el aporte cada vez mayor de quienes comparten con nosotros el negocio. Vemos la gran veta de oro, pero no tenemos la paciencia y las agallas para seguir adelante y decirnos “esto lo hago porque lo hago” y no darse por vencido a las primeras o por experiencias pasadas.

“El ingeniero le informó de que el proyecto había fracasado porque los dueños no estaban familiarizados con las “vetas falsas”. Sus cálculos indicaban que la veta reaparecería ¡a un meto de donde los Darby habían dejado de perforar! ¡Allí fue precisamente donde fue encontrada!”.

 

  • Debemos conocer profundamente el proyecto empresarial que queremos crear y comprometerse plenamente y no solo de palabra. Recuerden que las palabras se la puede llevar el viento.

  • No dejarse llevar por los saltos ocasionales, creyendo que no hay solución.

  • Seguir adelante sin claudicar, ya que lo que queremos obtener se encuentra a un metro de distancia, pero ¿cómo lo sabes?, solo siguiendo con más ganas, más coraje y empuje que antes, sabiendo que pronto lo lograré.

José J Zúñiga Soto
https://josezunigas.com

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